viernes, 11 de noviembre de 2011

Avenida Victoria


Quizás no recuerde dónde están las paradas de autobús, pero este letrero, sin duda, siempre ha sido una parada en el aire, una parada visual para mí. Desde niña sospeché en él otra vida, la vida futurible de un país que quiso, que intentó, que pretendió, que pudo haber sido y que, finalmente, se salió de los goznes de su más ardiente deseo y terminó herrumbrado, oxidado.

Los edificios de la Avenida Victoria parecen hechos por la Fisher Price. Me recuerdan a una línea que tenían, de muebles antiguos para casas antiguas de juguete. Casi todos son tan "vintage", con esos colores viejos, lavados, y ese aspecto limpio, señorial, de los 50s. Pequeños, de cinco o seis pisos a lo sumo. Me pregunto por qué la ciudad no se plantó en esa estatura. No tengo nada en contra de los rascacielos, pero estas "alturas" me resultan más amistosas. Además, entre menos gente, más "humanos", más cercanía entre los vecinos, creo.

Anoche la recorrí, cediendo a mi vieja costumbre de mirarlo todo largamente por la ventanilla, embobada, fascinada, como si fuera la primera vez. Pese al deterioro, a la basura y a lo que no se ve, pero sabemos que está (la inseguridad, por ejemplo), me pareció bella. Aún más: sobria, ordenada, sólida. Tuve la impresión de que una grúa o una mano gigante podría tomar cada edificio como un bocadillo, levantarlo y cambiarlo de lugar por otro, si quisiera. Como en un tablero o en una plantilla de Lego.

Y el modo como, vistos en perspectiva, acotan el cielo... No sé, me da gusto pasar por ahí y apercibirme de eso. De ese bonsai urbanístico, esa "conserva" arquitectónica... A pesar del estado fatal del pavimento que, por supuesto, es cosa reciente y parece haber sido obra de un aprendiz de repostero. Así es la Caracas en la que me hubiera gustado vivir. Una ciudad del siglo XXI con el aire modesto de un viejo libro de historia. Con balcones hermosos y escaleras que se ven desde afuera y tiendas acristaladas de planta baja y fachadas intemporales que rezuman dignidad.

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